17 oct 2010

Instintos asesinos

Cuando una persona
es la única capaz de hacerte daño
pero aún así,sientes el instinto irrefrenable
de permanecer a su lado.
Pero sobre todo...cuando nunca gana la razón

17 sept 2010

Huellas en la piel

Se acaba el día y atónita miras atrás.

Los rastrojos de un camino pedregoso se ciernen…

Ante tus pies.

Huellas en la piel, rastros de sangre por secar

Y tú mirando atrás.

No quieres volver, sin embargo no puedes caminar.

Te quedas parada, una vez más, esperando una señal.

Te bebes tu nostalgia en sorbos de ginebra y quién sabe que más.

Esperas caer en el profundo sueño y no despertar.

En cambio, estás de pie, borracha, sola…y sin poder caminar.

12 sept 2010

Crónicas

Reloj de cuerda, horas perdidas…
Ropa húmeda desprendida, alcohol en las heridas.
Cientos de papeles y escasa tinta.
El paso del tiempo…
La horrible cuenta atrás de la nada.
Nada había, nada quedó.
Ni odio, ni rencor. Todo mudó.
Y ese reloj el que recuerda cada instante
El que deja esa horrible sensación…
No tener lucidez y estar emborrachada de soledad.
Estar embriagada por tu olor…
y poco a poco descontaminarme para volver a ser yo.

Aquella que odia el diván en el salón, el periódico y las noticias…
El cubierto con resplandor y los harapos a tender.
Aquella que no soporta el eco de su voz…
Aquella que rellena su vacío con caricias sin amor…
Aquella que inventa sus sentimientos con engaño y su soledad con diversión.
Aquella que un día empezó a jugar y poco a poco se hizo ludópata de pro.
Aquella que sólo cambiará con su otro yo.

6 sept 2010

Donde corresponde

¿Alguna vez has querido estar ciego para no verte reflejado en ningún lado?

Tu cara muestra el fondo de ti, ese fondo que aunque ellos no vean,

tú si.

No quieres verlo, no quieres aparecer. ¡No!

Vete de mi.

Alejate… echa a correr. Y cuando estés tan lejos que seas capaz de ser fiel,

entonces quedate.

Quedate ahí contigo, sola tú. Cuando no te conozca,

cuando seas otra.

Cuando no te quiera, cuando no me mientas. Quedate ahí,

donde tenías que estar.

Dónde no supiste, dónde nunca pudiste. Dónde estaba mi felicidad, esa que nunca me diste.

31 may 2010

Fuimos

No, ya no quedan islas para naufragar.
Ya no queda nada por desenterrar.
Nada va a resucitar, no te esfuerces en chillar
pues solo el eco te responderá.

Piedras desgastadas por los azotes de la mar.
Y ahí presente me ves perecer,
sumergirme en lo que me dió el aliento.
Hoy eres tú, autorizada por mi, la que me ves morir.

Eres tú, soy yo...
Fuimos una y no.
Fuimos una y ahora sólo quedas tú.
Fuimos pero ya no...

28 may 2010

La psicología de lo absurdo

Siempre queremos ser ella, o él. Siempre queremos ocupar su lugar, que nos miren con los mismos ojos que a esa persona. Que nos digan esas palabras que oímos y nos suenan a gloria. Esas palabras que nunca oímos dirigidas a nosotros.

Siempre deseamos estar en su lugar en ese momento, e incluso en todos los momentos.
A veces, inconscientemente, nos nublamos de un sentimiento difícil de describir. Una amalgama de sensaciones pasando por el odio; la ira; la impotencia; la nostalgia y la vergüenza que nos inundan y salen disparadas al exterior reflejadas de diferentes formas.

A ojos del espectador esto podría parecer en un principio inexplicable, y más tarde, incluso risorio.

Pero...el espectador, solo y observador, ¿conseguiría alcanzar una explicación lógica ante semejantes actitudes?


¿Celos? ¿Por qué?

¿Nos gusta sentirnos únicos?

¿Somos desconfiados de todos y sobre todo, de nosotros mismos?

¿Inseguridad?

Imperfecciones muchas y muy diversas con las que convive el ser humano, pero...


es sólo eso o...¿hay algo más?

13 abr 2010

14 de Abril- 79 aniversario segunda República



Es muy difícil pronunciar unas palabras de despedida dirigidas a los héroes de las Brigadas Internacionales, por lo que son y por lo que representan.

Un sentimiento de angustia, de dolor infinito, sube a nuestras gargantas atenazándolas. Angustia por los que se van, soldados del más alto ideal de redención humana, desterrados de su patria, perseguidos por la tiranía de todos los pueblos.

Dolor por los que se quedan aquí para siempre, fundiéndose con nuestra tierra y viviendo en lo más hondo de nuestro corazón aureolados por el sentimiento de nuestra eterna gratitud.

De todos los pueblos y todas las razas, vinisteis a nosotros como hermanos nuestros, como hijos de la España inmortal, y en los días más duros de nuestra guerra, cuando la capital de la República española se hallaba amenazada, fuisteis vosotros, bravos camaradas de las Brigadas Internacionales, quienes contribuisteis a salvarla con vuestro entusiasmo combativo y vuestro heroísmo y espíritu de sacrificio.

Y Jarama y Guadalajara, y Brunete y Belchite, y Levante y el Ebro cantan con estrofas inmortales el valor, la abnegación, la bravura, la disciplina de los hombres de las Brigadas Internacionales.

Por primera vez en la historia de las luchas de los pueblos se ha dado el espectáculo, asombroso por su grandeza, de la formación de las Brigadas Internacionales para ayudar a salvar la libertad y la independencia de un país amenazado, de nuestra España.

Comunistas, socialistas, anarquistas, republicanos, hombres de distinto color, de ideología diferente, de religiones antagónicas, pero amando todos ellos profundamente la libertad y la justicia, vinieron a ofrecerse a nosotros incondicionalmente.

Nos lo daban todo; su juventud o su madurez o su experiencia; su sangre y su vida, sus esperanzas y sus anhelos… Y nada nos pedían. Es decir, sí: querían un puesto en la lucha, anhelaban el honor de morir por nosotros.

¡Banderas de España! ¡Saludad a tantos héroes, inclinaos ante tantos mártires!

¡Madres! ¡Mujeres! Cuando los años pasen y las heridas de la guerra se vayan restañando; cuando el recuerdo de los días dolorosos y sangrientos se esfume en un presente de libertad, de paz y de bienestar; cuando los rencores se vayan atenuando y el orgullo de la patria libre sea igualmente sentido por todos los españoles, hablad a vuestros hijos; habladles de estos hombres de las Brigadas Internacionales.

Contadles cómo, atravesando mares y montañas, salvando fronteras erizadas de bayonetas, vigiladas por perros rabiosos deseosos de clavar en ellos sus dientes, llegaron a nuestra patria como cruzados de la libertad, a luchar y a morir por la libertad y la independencia de España, amenazadas por el fascismo alemán e italiano. Lo abandonaron todo: cariños, patria, hogar, fortuna, madre, mujer, hermanos, hijos y vinieron a nosotros a decirnos: ¡Aquí estamos!, vuestra causa, la causa de España es nuestra misma causa, es la causa de toda la humanidad avanzada y progresiva.

Hoy se van; muchos, millares, se quedan teniendo como sudario la tierra de España, el recuerdo saturado de honda emoción de todos los españoles.

¡Camaradas de las Brigadas Internacionales! Razones políticas, razones de Estado, la salud de esa misma causa por la cual vosotros ofrecisteis vuestra sangre con generosidad sin límites os hacen volver a vuestras patrias a unos, a la forzada emigración a otros. Podéis marcharos orgullosos. Sois la historia, sois la leyenda, sois el ejemplo heroico de la solidaridad y de la universalidad de la democracia, frente al espíritu vil y acomodaticios de los que interpretan los principios democráticos mirando hacia las cajas de caudales o hacia las acciones industriales que quieren salvar de todo riesgo.

No os olvidaremos, y, cuando el olivo de la paz florezca, entrelazado con los laureles de la victoria de la República española, ¡volved!

Volved a nuestro lado, que aquí encontraréis patria los que no tenéis patria, amigos, los que tenéis que vivir privados de amistad, y todos, todos, el cariño y el agradecimiento de todo el pueblo español, que hoy y mañana gritará con entusiasmo: ¡Vivan los héroes de las Brigadas Internacionales!



Célebre discurso de Dolores Ibárruri “La Pasionaria” de despedida a los voluntarios de las Brigadas Internacionales, pronunciado el 1 de noviembre de 1938.

18 mar 2010

Problemas y soluciones

Hay gente que nunca dejará de intentar dar sentido a su vida.
Gente que no se cansará de buscar aquello que podría hacerla feliz, gente que nunca cesará en el intento de convencerse a si misma de lo bonita que es la vida y lo contenta que está de vivirla de esa manera.

Hay gente que nunca dejará de engañarse para seguir adelante. Sin embargo, aunque se engañen son conscientes de la verdad que se esconde tras esa sonrisa. Son conscientes del vacío que albergan, de las lágrimas que sangran por no mostrar.
Muchos ya han caído en el fondo de su mentira, han tocado fondo y será muy difícil salir de ahí. Otros han optado por inmiscuirse tanto en el autoengaño que de verdad viven su vida de color de rosa.

Por otro lado, están los que día tras día, conscientes de la mentira y la falsedad luchan por mejorar sus vidas. Esos que luchan y se frustran porque no entienden que teniendo todo les falte algo tan importante como es el bienestar.

Se urgan las entrañas por saber el quid del problema, el transfondo del asunto, el motivo de la angustia...Se urgan y se frustran, una vez más, porque no hallan el quid, el transfondo, el motivo de esa sensación tan incómoda.

Unos han optado por hacer la vista gorda y continuar aún sin saber el por qué(los conformistas). Otros han optado por escapar, evadirse en el alcohol y las demás drogas para no hacer frente a la oscura realidad(los cobardes).
Unos cuantos más han decidido visitar a un psicólogo para que les intente ayudar(los desesperados). Los restantes han seguido buscando los motivos de su malestar y no cesan en el intento de ser felices(los constantes).

Aunque también hay que señalar un grupo, el cual está tan oculto por todas y todos que nos da miedo mencionar. Los integrantes opinaban que el problema no tenía solución o que la solución era "si no estoy yo, ya no hay problema"(los derrotados).

9 mar 2010

Inutilmente

Tantos días desperdiciados en decir..."no puedo más", en chillar desesperada y en dejarme oír como cual tarada.

Tantos minutos sumida en el silencio asfixiante de la apatía y la dejadez.

Tanto tiempo pensando en el ayer...



Hoy sólo quiero despertar...


y decir "BASTA" en lugar de "No puedo más"