28 may 2010

La psicología de lo absurdo

Siempre queremos ser ella, o él. Siempre queremos ocupar su lugar, que nos miren con los mismos ojos que a esa persona. Que nos digan esas palabras que oímos y nos suenan a gloria. Esas palabras que nunca oímos dirigidas a nosotros.

Siempre deseamos estar en su lugar en ese momento, e incluso en todos los momentos.
A veces, inconscientemente, nos nublamos de un sentimiento difícil de describir. Una amalgama de sensaciones pasando por el odio; la ira; la impotencia; la nostalgia y la vergüenza que nos inundan y salen disparadas al exterior reflejadas de diferentes formas.

A ojos del espectador esto podría parecer en un principio inexplicable, y más tarde, incluso risorio.

Pero...el espectador, solo y observador, ¿conseguiría alcanzar una explicación lógica ante semejantes actitudes?


¿Celos? ¿Por qué?

¿Nos gusta sentirnos únicos?

¿Somos desconfiados de todos y sobre todo, de nosotros mismos?

¿Inseguridad?

Imperfecciones muchas y muy diversas con las que convive el ser humano, pero...


es sólo eso o...¿hay algo más?

No hay comentarios:

Publicar un comentario