17 sept 2010

Huellas en la piel

Se acaba el día y atónita miras atrás.

Los rastrojos de un camino pedregoso se ciernen…

Ante tus pies.

Huellas en la piel, rastros de sangre por secar

Y tú mirando atrás.

No quieres volver, sin embargo no puedes caminar.

Te quedas parada, una vez más, esperando una señal.

Te bebes tu nostalgia en sorbos de ginebra y quién sabe que más.

Esperas caer en el profundo sueño y no despertar.

En cambio, estás de pie, borracha, sola…y sin poder caminar.

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