No, ya no quedan islas para naufragar.
Ya no queda nada por desenterrar.
Nada va a resucitar, no te esfuerces en chillar
pues solo el eco te responderá.
Piedras desgastadas por los azotes de la mar.
Y ahí presente me ves perecer,
sumergirme en lo que me dió el aliento.
Hoy eres tú, autorizada por mi, la que me ves morir.
Eres tú, soy yo...
Fuimos una y no.
Fuimos una y ahora sólo quedas tú.
Fuimos pero ya no...
31 may 2010
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Me gusta mucho el poema. Luego dices que si los míos molan y tal, pero es que los tuyos parecen de profesional, de verdad.
ResponderEliminarme mola sobre todo la parte final en la que dejas claro lo que sentiste pero ya no. Quién te conozca ahora sabrá entender el poema. Yo me siento privilegiado por ello.
=)