¿Alguna vez has querido estar ciego para no verte reflejado en ningún lado?
Tu cara muestra el fondo de ti, ese fondo que aunque ellos no vean,
tú si.
No quieres verlo, no quieres aparecer. ¡No!
Vete de mi.
Alejate… echa a correr. Y cuando estés tan lejos que seas capaz de ser fiel,
entonces quedate.
Quedate ahí contigo, sola tú. Cuando no te conozca,
cuando seas otra.
Cuando no te quiera, cuando no me mientas. Quedate ahí,
donde tenías que estar.
Dónde no supiste, dónde nunca pudiste. Dónde estaba mi felicidad, esa que nunca me diste.

No hay comentarios:
Publicar un comentario