A ninguna otra mujer se le debe tanto en toda la historia de España como a ésta. Sin duda, no sólo se lo debemos las mujeres, sino los hombres. Gracias a ella se aprobó en las Cortes de la II República el sufragio universal.
Todo ello gracias a la defensa de unos principios rígidos, que nada ni nadie le hicieron perder a Clara. Es la defensa de estos principios la que le costó echarse a todos los republicanos como enemigos (incluyendo a socialistas como Indalecio Prieto o incluso el propio Azaña). Enemigos dentro incluso de su propio partido (Partido Radical). Por ello, cuando renunció a estar en las filas de su partido ya no pudo ocupar otra vez ningún escaño en la cámara ni presentarse a las elecciones del 36(las que hicieron victorioso al Frente Popular).
Hoy, y siempre, la recuerdo como figura emblemática.Ya no sólo por lo que consiguió sino por la manera. Porque por encima de todo defendió su causa (la igualdad).
Mi reflexión es...¿dónde están las Clara Campoamor en la actualidad?
Necesitamos mujeres que sean valientes y firmes. Mujeres que luchen por la igualdad por encima de ningún otro interés (sea político, económico, etc).
Y yo sé que hay muchas como ella, pero están silenciadas. No es fácil ser Clara en una sociedad que amordaza al que tiene voz propia. No es fácil pero tenemos que seguir luchando. Tenemos que cambiarlo.
Salgo y llamo a todas las Clara Campoamor del mundo. No dejeis de luchar.
Porque aunque no lo creais alguien os escucha y os escuchará.
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