En verdad poca cosa avanzamos, nada. Mató Caín a Abel con la quijada de un burro, como todos sabemos; desde entonces, hemos perfeccionado la quijada.
Llegó tan hondo el beso
Que traspasó y emocionó a los muertos.
El beso trajo un brio
Que arrebató de la boca de los vivos
El hondo beso grande
Sintió breves los labios al ahondarse.
El beso aquel que quiso
Cavar los muertos y sembrar los vivos….
Miguel Hernández

Miguel Hernández... que grande. Tan sólo eso, no se puede decir más.
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